lunes, 7 de noviembre de 2016

Dulce Romance

Notarás que me he ido enamorando de cada uno de tus detalles, de tus gestos, de todas y cada una de esas facciones que se dibujan en tu rostro. 

Después de aquel emotivo beso, te he llamado amor sin mirar las consecuencias. Vaya que te he dado lo que no quise darle a nadie, y para no engañarme, tampoco sabía que podía llegar a sentir todo esto por alguien. 

Y no me arrepiento, ni un poquito, ni tantito, mi temor es que no existas. Solo quiero amarte aún más. Verás, aún queda mucho más que ofrecer.

Te he amado de muchas formas, te he amado con ternura, te he amado con locura e intensamente. Te he amado a pequeños soles navegantes, te he amado en el atardecer, en la puesta del sol, así como también en el alba, allí donde parte y termina el sol. 

En lo desmenuza que puede llegar a ser la noche, también he aprendido a amarte, de esas noches en que se deshojan estrellas y nos llueven pequeños deseos fugaces. 

Estando tú de por medio, entre los sueños y el deseo, este dulce romance sigue encaminándose hacia algo mejor, algo que emana sencillez, pureza, dulzura y unión. 

Mi vida no puede ser tan dulce ahora, y lo feliz que soy a tu lado y te amo. Solo eso. Que gran parte de lo que siento lo a encaminado tu sonrisa, porque sonríes, y en ella encuentro todo el tiempo que creí haber perdido. 

Es aquí donde me encuentro, en medio de todo esto. En medio de tu alma, es ahí donde reside todo tu amor, y se que si tuviera que definir esta sensación con una palabra, simplemente diría tu nombre.


Posdata: eres increíble, y cada día que pasa, te voy amando más... 


Abreu J. Rene