que la espera valió la pena. Y me detengo por un instante
y medito en la forma en que te vi venir, de la nada, y así,
de la la nada a todo... te has vuelto. De un principio, a un sin fin.
por ahora, solo que a un fin ahora no le encuentro.
Habría de pensar que tal vez la sinceridad que mi corazón
albergaba por el deseo de verte venir hizo que mi ilusión nunca
se desvaneciera.
Te miro llegar y tus labios de pétalos
y ojos de lluvia inundan
mi
memoria. Al fin te he encontrado, el vértice perfecto
donde
se ilumina mi alma. Por alguna razón se dice que el mejor amor
es aquel que despierta el alma y nos hace aspirar a más.
Te vi venir y lo que más deseo es que te quedes a mi lado.
Quédate en ellas, has historia con mi historia.
Mis noches ahora tienen sentido, que se abren al resplandor
infinito viajando a través del cristalino de las gotas que caen
penetrando el suelo fértil dibujando sobre tu piel de arena el símbolo
perpetuo de nuestro pacto.
Lo feliz que soy justo en este momento, hay una ligera brisa entrando
por la ventana, y no importa si tengo diezmil momentos como este,
o solo uno, por qué es lo mismo, si... Solo eso, ahora, en este momento
tengo este, a tu lado.
Posdata: Jamás quiero perder la sencillez de amarte como la primera vez.
Abreu J. Rene





